Hace 63 años, el estadio Puerto Sajonia fue escenario de una noche inolvidable. Olimpia recibía a Boca Juniors por la Copa Libertadores, en el primer enfrentamiento oficial entre ambos equipos. Además, era el debut del conjunto argentino en el torneo.
Ante unas 17.000 personas, el Decano logró una victoria muy celebrada. El único gol del partido lo marcó Benicio “Tony” Ferreira a los 83 minutos, tras una gran jugada colectiva que hizo estallar de alegría a los hinchas.
Más que un triunfo, fue una señal clara. Olimpia podía competir de igual a igual con los grandes del continente.
Una noche de grandes nombres
El equipo franjeado, dirigido por Aurelio González, contó con jugadores como Samuel Aguilar, Darío Segovia y Eladio Zárate. Ferreira, autor del gol, era un delantero talentoso nacido en Puerto Casado, que luego jugaría en clubes importantes de la región.
Boca Juniors, por su parte, tenía figuras destacadas como Antonio Roma, Silvio Marzolini, Antonio Rattín, José Sanfilippo y Paulo Valentim, bajo la conducción de José D’Amico.
El contexto del torneo
La Copa de 1963 fue la cuarta edición del certamen. Olimpia ya tenía experiencia, mientras que Boca participaba por primera vez. A pesar de perder en Asunción, el equipo argentino llegó hasta la final, donde cayó ante el Santos de Pelé.
Para Olimpia, aquella victoria quedó como uno de los momentos más importantes de su historia internacional. Y para el fútbol paraguayo, fue una muestra más de su nivel frente a los grandes equipos del continente.
Benicio Ferreira, el héroe
Benicio Ferreira, fallecido en 2023 a los 82 años, dejó una marca importante en el fútbol sudamericano. Jugó en Paraguay, Argentina y Colombia, y también fue parte de la selección paraguaya. Su gol ante Boca sigue siendo recordado como uno de los más emblemáticos de Olimpia.
